En ICM, como en todas las iglesias cristianas, en esta época del año litúrgico nos encontramos preparándonos para la cuaresma. Es tiempo para arrepentirnos de nuestros pecados y de cambiar algo de nosotros para ser mejores y poder vivir más cerca de Cristo.
En la oración de ayer, leímos y reflexionamos sobre el Evangelio de Marcos, que nos cuenta la historia del leproso que se acerca a Jesús. Jesús se compadece de él y le toca- curándole al instante.
Y nosotros: ¿Cómo podemos tocar a los “leprosos” en nuestras vidas con nuestro amor sanador?
Fundada en 1968, ICM reúne comunidades cristianas inclusivas y ecuménicas comprometidas con la fe, la justicia y la diversidad. Lidera movimientos por los derechos civiles y participa en redes sociales y ecuménicas nacionales e internacionales, incluido el Consejo Mundial de Iglesias. En España, mantiene una relación fraterna con la Iglesia Evangélica Española (IEE), compartiendo valores y compromiso común.
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